Balún-Canán

           La novela Balún-Canán (1957) escrita por Rosario Castellanos ha dejado una huella trascendente en la historia latinoamericana. A través de esta novela, Castellanos presenta temas que nunca antes se habían desarrollado. No obstante, la novela Balún-Canán también puede ser considerada una autobiografía en donde la personalidad de Castellanos se puede ver reflejada. Algunos de los argumentos que Rosario Castellanos presenta en su novela Balún-Canán  es la relación entre la niña y la nana y el rol entre el hijo y la hija.

          Al principio de la novela podemos notar la voz de la niña muy presente. Castellanos escribe, “No soy un grano de anís. Soy una niña y tengo siete años. Los cinco dedos de la mano derecha y dos de la izquierda. Y cuando me yergo puedo mirar de frente las rodillas de mi padre. […] Me imagino que sigue creciendo como un gran árbol” (Castellanos 9). A través de esta cita Castellanos presenta una imagen de la niña muy realista e ingenua de las circunstancias  que ocurren a su alrededor. Un elemento muy importante es el vocabulario amplio que la niña utiliza para describir a sus padres. Al comienzo de la novela la niña dice que tiene siete años de edad, dándole a entender al lector el alto nivel de inteligencia que tiene la niña. El gran conocimiento que la niña posee, se liga a la idea de que la novela Balún-Canán es una novela autobiográfica.

          Además del personaje de la niña, Castellanos también le da una gran importancia a la relación que existe entre la niña y la nana. En este contexto la nana no es en realidad la nana biológica de la niña sino una señora indígena que fue contratada por la familia para cuidar a los niños. La relación entre ambas es muy especial porque la niña tiene un gran amor hacia su nana. En el libro Ninfomanía: El discurso feminista en la obra poética de Rosario Castellanos la autora Norma Alarcón escribe, “La pequeña narradora […] nota que es verdad que ella y su nana son inseparables, y apenas reconocidas por la familia” (Alarcón 30). Esta cita va aún más en detalle sobre la relación que se ha desarrollado entre la niña y la nana. Alarcón está exponiendo como la relación entre ambas es tan especial pero al mismo tiempo las dos son ignoradas por la familia y por la sociedad. Parte de esta ignorancia se debe a la relación que la niña y Mario tienen. Es decir, un dilema sobre el género.

          El conflicto entre los géneros es un gran problema que se ha presentado desde varios años atrás. En la novela Balún-Canán de Rosario Castellanos podemos notar un gran conflicto de generó que existe entre la niña y Mario. Norma Alarcón escribe, “Mario es el receptor de toda la atención de los padres. La niña es ante todo una espectadora separada y marginada de la familia” (Alarcón 30). Como solía pasar en los tiempos pasados el barón de la familia era el hijo preferido, el hijo que tenía que continuar con el apellido de la familia. En este caso, el barón de la familia era Mario y él era el que iba a continuar con la herencia y apellido de la familia. La niña por el otro lado no tenía lugar y solo tenía a su nana. Esto también puede ser considerado un aspecto importante a la idea de que la novela Balún-Canán es solamente autobiográfico.

          La novela Balún-Canán de Rosario Castellanos forma gran parte de la literatura latinoamericana. Además del conflicto del género y la relación entre la niña y la nana existen otros temas que aún no han sido destacados de la novela.